miércoles, 22 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
A él
Entrarías por mi puerta diciendo mi nombre. Me visitarías todo sábado a la tarde y comerías con placer lo que fuera que hubiera traído de la escuela de pastelería. Me dirías campeona, me felicitarías. Pensarías que lo de los tatuajes es una locura y me lo dirías con frecuencia. Tus ojos se llenarían de lágrimas cuando te regalara algo hecho por mí. Sé que no entenderías por qué dejé la escuela de bellas artes. Me preguntarías cómo andan "mis novios". Me dirías que me querés. Me mandarías a comprarte caramelos. Dejarías que escuche tus quejas hacia la abuela. Escucharía tus pies arrastrándose a lo largo del pasillo. Me dirías que nunca te voy a saludar. Estornudarías en tu casa para despertarme en mi cama. Estarías orgulloso de mí aunque no me esforzara. Me dirías que fuera libre. Me dejarías verte escuchando música, silbando y llorando. Me darías un beso en la mejilla derecha y me pincharías con tu barba. Jugaríamos al burako y me ganarías. Me contarías de tus días de joven, y así nunca me olvidaría de tu voz.
Hace un año te despedía con lágrimas que mojaron hombros ajenos, colchones y manos. Te despedía sin saber que no tendría que haberlo hecho, porque nunca te fuiste en realidad.
Hace un año te despedía con lágrimas que mojaron hombros ajenos, colchones y manos. Te despedía sin saber que no tendría que haberlo hecho, porque nunca te fuiste en realidad.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Espero
Puedo decir que no tengo baldosas. Que todo el que pasa se ríe de mi vereda. Yo desayuno sentada ahí y lo puedo ver. Nunca me tomo todo el café de la taza porque le regalo el final al ángulo de mi izquierda, entre la pared y el suelo. Quiero que tengamos gustos parecidos cuando crezca y me entienda más. No tendré baldosas pero en mi escalón está creciendo un árbol. Aunque aún sea pequeño, sé que será uno, y el más alto de la cuadra.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Un día de su vida
Se levanta -si es que duerme- a horas poco comunes. Ha tenido que hacer tareas tediosas y peculiares, en cualquier parte de la ciudad. Hoy le tocó hacerle masajes a una desconocida que vivía en Villa Devoto; de ahí fue para Pompeya a lavar los platos en la casa de una familia de siete personas, para luego hacer lo increíble para llegar rápido a Flores y limpiar la caja de piedritas de un gato de un hombre soltero, sin contar el viaje hasta Lugano para decirle a una tal "Marina" que ya no la quiere más.
"¿Renuncio?", como todos los días, piensa él.
La vida de Magoya nunca fue fácil, sin embargo no pensó en dejar su trabajo verdaderamente.
Llegó a su casa y vio que su novia se había ido para siempre. Dejó una nota diciéndole que no invertía suficiente tiempo en su relación. "Qué alivio", pensó.
"¿Renuncio?", como todos los días, piensa él.
La vida de Magoya nunca fue fácil, sin embargo no pensó en dejar su trabajo verdaderamente.
Llegó a su casa y vio que su novia se había ido para siempre. Dejó una nota diciéndole que no invertía suficiente tiempo en su relación. "Qué alivio", pensó.
viernes, 9 de julio de 2010
Hoy, hoy sí
Hoy
Me quedo despierta,
no me acomodo la ropa,
no te pienso y no lloro.
No me hago la cama,
me duermo al viajar y
sonrío mientras sueño.
Me invito a quedarme
y ceno conmigo,
me baño,
me siento,
me conozco los pies.
Memorizo mis manos
para que te toquen
y dejes de morder
entre sueño y vigilia.
·
Hoy, sí
El hoy fue de ayer y hoy es ayer y no
hoy. Mi hoy de hoy dice que tengo sueño
y dolor cerca de los ojos. Que de vez en
cuando te pienso y sigo sin llorar. Que mi
pecho está cerrado y espera el olor a flor
de tu aliento a la mañana. Hoy mi boca no
dice mucho pero tiene ganas de que hoy no
sea ayer nunca. O que sí lo sea si es que se
me llegase a abrir el pecho, no como está hoy.
Me quedo despierta,
no me acomodo la ropa,
no te pienso y no lloro.
No me hago la cama,
me duermo al viajar y
sonrío mientras sueño.
Me invito a quedarme
y ceno conmigo,
me baño,
me siento,
me conozco los pies.
Memorizo mis manos
para que te toquen
y dejes de morder
entre sueño y vigilia.
·
Hoy, sí
El hoy fue de ayer y hoy es ayer y no
hoy. Mi hoy de hoy dice que tengo sueño
y dolor cerca de los ojos. Que de vez en
cuando te pienso y sigo sin llorar. Que mi
pecho está cerrado y espera el olor a flor
de tu aliento a la mañana. Hoy mi boca no
dice mucho pero tiene ganas de que hoy no
sea ayer nunca. O que sí lo sea si es que se
me llegase a abrir el pecho, no como está hoy.
lunes, 5 de julio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Dulce

Me llamaste de noche y no supe por qué acepté sin rezongar. Me acuerdo de que habías estado triste. Subí la escalera porque escuché que estabas arriba. Que fuera a buscar mi cámara de fotos, me dijiste, y supuse que era algo digno de fotografiar, ya que nunca me la habías pedido. Entonces bajé, corrí hasta casa y también de vuelta, con el aparato en la mano.
"Sale una vez al año. Nunca supe el nombre de esta flor. Una vez, un día. Después se cae de su tallo y muere casi al instante, por lo cual no la puedo dejar en ningún florero con agua para seguir viéndola."
Me agaché con la cámara encendida. Tenías con vos una linterna. ¿Por qué siempre tendrás una linterna con pilas que funcionan? "Olela, es riquísima". Terminé tirada en el piso, y ,blanca, mutante y hermosa, le saqué fotos que fueron iluminadas por tu luz manual. En ellas, parece una tulipa con forma floral que ilumina una habitación oscura. El aroma me llenó el cuerpo y tuve ganas de llorar. Creí te sentiste igual que yo. Para cuando me di cuenta, estábamos las dos ahí abajo, inhalando profundamente, sonriendo. En ese entonces pensaba que ya no podrías agacharte fácilmente.
La flor terminó cayéndose al día siguiente, tal como dijiste. Creo que es una sensación tan grande para un tallo tan delgado, que su peso no la resiste y no nos permite disfrutarla como quisiéramos. Sin embargo recuerdo que fuimos felices, al menos por un ratito, en un contexto que insinuaba presente y futura soledad.
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